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alzheimer's patient not eating

¿Pacientes de Alzheimer que no comen?

LOS ENFERMOS DE ALZHEIMER ¿NO COMEN?

Cuando un paciente con la enfermedad de Alzheimer (EA) alcanza las últimas etapas de la enfermedad, además de los problemas de comportamiento y de memoria, comer, beber y deglutir también se convierten en problemas. Muchos familiares informan que los pacientes de Alzheimer que no comen tienen grandes dificultades para tragar. La pérdida de peso puede alcanzar un nivel significativo y el individuo puede llegar a parecer escuálido. La enfermedad de Alzheimer afecta al cerebro y provoca una grave pérdida de apetito, además de dificultar la deglución de los alimentos. A menudo, si los pacientes comen, vuelven a escupir la comida. A la hora de comer, pueden quedarse mirando la comida y enfadarse/agitarse si se les obliga a comer.  Si el individuo no come su comida, en pocas semanas, se puede notar la pérdida de peso, menos fuerza muscular y falta de energía. La pérdida de peso también les hace más frágiles y menos capaces de recuperarse de una enfermedad o combatir una infección.  ¿Qué hacer cuando los enfermos de Alzheimer dejan de comer?  Al mismo tiempo, el hecho de que los pacientes de Alzheimer no duerman y no puedan descansar bien puede suponer una tensión en el estado de ánimo de la persona y también interferir en la capacidad de poder realizar las tareas cotidianas.  Se llama «sundowning», cuando los pacientes se agitan más hacia las horas de la noche.

 

¿POR QUÉ LOS PACIENTES DE ALZHEIMER TIENEN POCO APETITO?

Son muchas las causas de la falta de apetito en estas personas, entre ellas las siguientes:

  • Problemas físicos: Cuando el hecho de que los pacientes con Alzheimer no coman se convierte en un problema, puede deberse a la dificultad para masticar, a la pérdida de dientes o a la debilidad de los músculos orales que hacen que la persona no pueda tragar fácilmente los alimentos.
  • Estado de ánimo: La pérdida de apetito puede deberse a una depresión subyacente, que es muy común en la demencia. Si sospecha que su cónyuge con EA tiene depresión, consulte con su proveedor de atención médica porque existen tratamientos para ayudar a enfrentar la depresión.
  • El tipo de alimento equivocado: A medida que la gente envejece, su capacidad para comer alimentos duros o que requieren masticación se vuelve difícil. La mayoría de los ancianos prefieren alimentos más blandos, como la gelatina, las sopas o el caldo. Por lo tanto, si su familiar con EA se niega a comer, consulte con un dietista e intente cambiar la dieta por alimentos más blandos o líquidos.
  • Comunicación: En muchos casos, el otro problema de la EA en las últimas fases de la enfermedad es la dificultad de comunicación. Simplemente son incapaces de decirle al cuidador qué alimentos prefieren comer o qué les gusta. Pueden comunicar su aversión a los alimentos con un comportamiento anormal, como enfadarse o ponerse irritables, pero a menudo no pueden decirle al cuidador qué alimentos les gustan. Puede mostrarle fotos de diferentes alimentos para ayudarle a determinar qué le puede gustar para intentar comer.
  • Dolor: A veces la negativa a tomar alimentos puede estar relacionada con molestias o dolor, como el dolor de encías, la mala higiene bucal o la pérdida de dientes. Por ello, se recomienda una revisión dental periódica. Intentar mantener una buena higiene bucal ya que es una razón común por la que estas personas no comen.
  • Fatiga y pérdida de concentración: ¿Qué hacer cuando los pacientes de Alzheimer no comen y esto se convierte en otro de los síntomas? Otro motivo por el que los pacientes con EA pueden rechazar la comida es la fatiga generalizada y/o la pérdida de concentración. Algunos individuos pueden carecer de la concentración necesaria para ingerir alimentos y simplemente desistir. Para evitarlo, hay que darles apoyo, ofrecerles comida en pequeñas cantidades y no apresurarles.
  • Medicamentos: Algunos de los medicamentos utilizados para tratar la EA pueden tener efectos secundarios adversos que no sólo provocan sequedad de boca, sino que también hacen que la comida sepa mal. Puede consultar con un farmacéutico o con su proveedor de atención médica para asegurarse de que la medicación no es la causa de la falta de apetito. Hay productos de venta libre que pueden ayudar con la sequedad de boca. El estreñimiento es también un efecto secundario adverso muy común de los medicamentos y puede disminuir el apetito.
  • Falta de actividad física: En general, cuando una persona no es físicamente activa, esto también provoca menos hambre y empeora el estreñimiento. Por lo tanto, una sugerencia es animar al individuo a que al menos camine con regularidad, ya que puede aumentar el apetito. El ejercicio también puede ayudar a los movimientos intestinales y a reducir el estreñimiento.

¿PUEDE REGRESAR EL APETITO?

¿Cómo se puede ayudar a devolver el apetito a los enfermos de Alzheimer que no comen?  Es necesario ser proactivo. Cuanto antes se actúe, mayores serán las posibilidades de éxito. Una vez que el individuo ha dejado de comer, nada funcionará. Por lo tanto, esté atento al apetito del individuo desde el principio y empiece a hacer los siguientes cambios lo antes posible.

  1. Conocer los tipos de alimentos que le gustan y los que no le gustan a la persona. Escribir en un diario los alimentos que la persona prefiere.
  2. Conozca los horarios de comida preferidos por la persona. Algunos individuos desayunan mucho y otros almuerzan mucho. Algunos prefieren alimentos ligeros para el desayuno o un aperitivo durante el mediodía. Cuanto más conozca la rutina y el modo de vida de la persona, mejor podrá gestionar la situación.
  3. Prepare alimentos atractivos. Cocine y presente alimentos con un aspecto agradable, atractivo y colorido. Intente utilizar alimentos con buenos aromas para aumentar el apetito. Por ejemplo, los alimentos horneados, como la tarta o el pan fresco, pueden aumentar el apetito.
  4. Ofrezca raciones pequeñas. Intenta servir raciones pequeñas y evita sobrecargar el plato. Piensa en medias raciones y mantén la comida caliente. La comida fría suele perder su atractivo muy rápidamente.
  5. Ofrezca alimentos que sean agradables para el individuo.  En este momento, no se preocupe por las calorías, etc. El objetivo es asegurarse de que la persona come. A medida que las personas envejecen, sus preferencias alimentarias también cambian. 
  6. Pruebe una variedad de alimentos.  Pruebe siempre distintos tipos de alimentos con diferentes colores, sabores y texturas. Por ejemplo, si al individuo le gustan las papas, puede probar cuñas, puré de papas, papas fritas, pasteles de papas, papas al horno, papas hervidas, etc.
  7. Sé siempre amable con la persona cuando le ofrezcas comida. Dígale a la persona qué tipo de comida le está ofreciendo y trate de que le parezca deliciosa.
  8. No apresure a una persona con enfermedad de Alzheimer.  Los pacientes con EA suelen tardar mucho tiempo en comer, y nunca hay que presionarlos para que se den prisa. Si han dejado de comer, no dé por sentado que han terminado de comer.
  9. No presione a un paciente con EA para que coma.  Si se agita, espere a que se calme antes de ofrecerle una bebida o más comida.
  10. Tenga a mano aperitivos. En caso de que a la persona no le guste comer a horas fijas, tenga a mano una variedad de aperitivos. ¿Cómo se afronta el hecho de que los enfermos de Alzheimer no coman? Muchos pacientes con EA prefieren comer varias comidas pequeñas en lugar de comidas más grandes y organizadas.
  11. Cree oportunidades que animen al individuo a comer. Por ejemplo, mientras se ve la televisión, se puede considerar ofrecer algunos aperitivos o mientras se va de paseo, se puede parar en una cafetería para tomar un café y un sándwich.
  12. Si el individuo se niega a comer, no es nada personal. En esta etapa, lo más probable es que la enfermedad haya superado sus pensamientos y acciones. Recuerde que son los resultados de la enfermedad lo que está viendo, y trate de no tomar sus acciones como algo personal..

¿Y SI EL INDIVIDUO SIMPLEMENTE SE NIEGA A COMER?

A medida que la enfermedad de Alzheimer avanza, lo más probable es que llegue un momento en el que el individuo simplemente se niegue a comer sin importar lo que usted haga. En esta fase, la pérdida de peso puede ser grave y hay pruebas evidentes de desnutrición y de falta de crecimiento. En esta situación, los cuidadores y las familias tienen que tomar decisiones difíciles. Lo primero que hay que hacer es hablar con el profesional sanitario. La decisión de utilizar la alimentación forzada no es recomendable, ya que no sólo no ayuda a revertir la demencia, sino que también hay complicaciones asociadas a la alimentación por sonda. Además, la calidad de vida es muy pobre. La mejor recomendación en esta fase es buscar cuidados paliativos donde el objetivo principal es el confort, el alivio del dolor y la minimización del sufrimiento. Hable con su proveedor de servicios sanitarios sobre los cuidados paliativos. Es una forma reconocida de atención sanitaria para quienes se acercan al final de la vida y también puede aliviar la carga del cuidador y la familia.

CONCLUSIÓN

Cuando el hecho de que los pacientes con Alzheimer no coman se convierte en un problema, hay varias cosas que se pueden intentar para ayudar a que coman.  Hay que saber qué hacer y qué no hacer en esa situación.  Asimismo, cuando el hecho de que los pacientes de Alzheimer no duerman interfiere con las actividades cotidianas, es un problema que debe tratarse con delicadeza.  Cano Health Services stá reconocido como proveedor de cinco estrellas por los Centros de Medicare y Medicaid. Su misión es ofrecer servicios sanitarios de calidad a todas las personas mayores.  Llame hoy mismo al 1-855-208-7877 para obtener más información.

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